Los berrinches forman parte de las familias cuando se tiene un hijo pequeño. Lo mejor es prevenir en la medida de lo posible este tipo de situaciones aunque siendo sinceros realmente es muy sencillo decirlo y extremandamente dificil evitarlo. Dicho lo dicho es mas probable que a un niño le provoque un berrinche cuando se encuentre cansado o con hambre. La frustración también es un causa que les puede provocar berrinches.

 

Asegurarse que el mismo no se haga daño es una de las primeras cosas que debemos hacer como padres. Recuerda el berrinche es problema de tu hijo y tuyo de nadie más. Hay algunos niños que no soportan estar en brazos mientras están teniendo el enojo. Este tipo de restricción les da mas motivo y aumenta el problema. Si el niño reacciona de esta manera no se debe insistir en dominarlo fisicamente. Hay que apartar cualquier cosa con la que se pueda hacer daño conciente o inconcientemente.

 

Los niños desean todo para ellos y muchos padres caemos en el error de complacerles en todo con el fin de evitar que sufran por aquello que no tienen. Amarlos, cuidarlos y consentirlos no es que este mal pero es necesario hacerles ver que no siempre se puede tener todo y aunque si se pudiera no es bueno que lo entiendan así. A continuación damos un repaso por cuatro puntos que podemos que nos pueden ayudar al momento de un berrinche:  

 

1o. Cambiar de dirección de su atención. Cuando te des cuenta que un berrinche esta por llegar. Si el niño comienza a hacer un berrinche porque ya es hora de irse del parque y no se quiere ir tomalo suavemente y pídele que te acompañe a buscar el alimento para la mascota de casa. Es imperativo hacer que su atención y energía se canalicen en otra cosa, que no sea lo que él quiere. Puedes tambien persuadirlo con otra actividad que ya estaba planeada que harian juntos.

 

2o. No intentes discutir con el niño: Mientras dure el berrinche o este en aumento el niño esta totalmente fuera de razón por lo que discutir con el solo empeoraran las cosas. Se debe esperar a que se tranquilice para que se pueda sostener una comunicación directa y de doble vía. No debemos subestimar los que tienen edades menores ya que ellos entienden perfectamente.

 

3o. Nunca hablarles gritando: El enojo y la pérdida de control son extremadamente contagiosos y puede que en la medida que el berrinche se desarrolle te sientas mas enojado con cada uno de sus gritos. Si le hablas gritando estás tratando de detener algo que tu mismo estas fomentando. 

 

4o. Ni castigos ni premios. Hay que demostrarles que los berrinches no van a cambiar nada y que no son la forma por la cual conseguirá cosas. Si tiene un berrinche por no dejarlo salir a jugar aún cuando se tranquilice no se debe cambiar de opinión se debe mantener la postura. 

 

En la medida que los niños vayan creciendo podrá ir manejando de mejor forma las cosas. Esto quiere decir que cada vez se sentirá menos frustrados y podrán ir comprendiendo que los berrinches no llevan a ningún lugar.